El caso Hage: «El cuestionamiento del obispo es político»

Actualizado: 23 jul

La detención, el lunes en Naqoura, del arzobispo maronita de Haifa y Jerusalén (Tierra Santa), Moussa el-Hage, por parte de la Seguridad General cuando venía de Israel, en virtud de una orden de arresto emitida contra él por el juez de instrucción militar Fadi Akiki, ha provocado reacciones de indignación. El prelado, que fue despojado de todo lo que llevaba como ayuda material a los libaneses, incluidas las donaciones en efectivo a las comunidades maronita y drusa, fue interrogado durante ocho horas por los agentes de la SG, principalmente sobre sus vínculos con la comunidad de refugiados libaneses en Galilea.


Por: Ici Beyrouth

maronitas.org

Publicación en español autorizada por Ici Beyrouth y de maronitas.org

Publicado el 20 de julio de 2021


Todos los que intervinieron sobre el tema denunciaron un mensaje político indirecto dirigido a Bkerke, a través del tribunal militar, por parte de quienes se sienten molestos por las posiciones patrióticas del patriarca maronita, Mons. Béchara Raï.


El ex presidente Amine Gemayel, que se puso en contacto con el obispo Rai para denunciar este caso, estigmatizó "un golpe dado por un espíritu político-judicial obsoleto contra los valores que representa el obispo y la atención que presta a todas las comunidades de Tierra Santa". Consideró que "los servicios político-judiciales, por recomendación política, parecen decididos a desplegar su fuerza y ejercer su autoridad sobre una parte a la que apuntan injustamente, mientras que los proscritos son protegidos o promovidos".


"Rechazamos el mensaje político dirigido a Bkerke por sus posiciones patrióticas y contamos con la presión nacional para poner fin a estas prácticas anormales y estériles que denotan un estilo policial ridículo que amenaza la paz civil", dijo Gemayel, que pidió a los líderes libaneses y a los funcionarios competentes que "pongan fin a esta escandalosa farsa".


El líder de las Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, también se pronunció. "Se pide al presidente del Consejo Judicial Supremo y al fiscal general que pongan fin a las acciones del juez Fadi Akiki y que hagan caso omiso de la citación del arzobispo maronita de Haifa y Jerusalén (Tierra Santa), Moussa el-Hage", dijo en un comunicado. "Es inconcebible que la Seguridad General detenga al arzobispo en el punto fronterizo de Ras Naqoura a su regreso al Líbano y lo interrogue durante muchas horas sin interrupción antes de llevarlo ante el juez de instrucción militar Fadi Akiki", continuó. Añadió que "una de las principales funciones del arzobispo Moussa el-Hage es visitar los monasterios maronitas establecidos en Tierra Santa y gestionar los asuntos de la comunidad libanesa de refugiados multicomunitarios en Israel desde el año 2000.


Según el Sr. Geagea, "esta detención es un mensaje dirigido al patriarca maronita, por su postura patriótica". En este contexto, el líder del FL denunció la iniciativa del juez Akiki que "ha demostrado, y esto en varias ocasiones, que su presencia en el tribunal militar no sirve ni a la justicia ni a la seguridad del país y del pueblo libanés". "Por el contrario, insistió, sus objetivos parecen estar claramente definidos, lo que se puso de manifiesto, entre otras cosas, en el contexto de los incidentes de Tayouné" en octubre de 2021, cuando partidarios armados de Amal y Hezbolá tomaron las calles de Ain el-Remmaneh y los consiguientes enfrentamientos con los habitantes del barrio dejaron siete muertos. Curiosamente, fueron las Fuerzas Libanesas las que se responsabilizaron de estos incidentes y el Sr. Geagea fue citado por la justicia militar.


Por su parte, el ex diputado Farès Souhaid expresó su solidaridad con el arzobispo: "El problema no es el juez Fadi Akiki, sino el que pidió al juez que arrestara al arzobispo Moussa el-Hage. Consideró que "este cuestionamiento es puramente político, sin ninguna base legal o administrativa", antes de insistir en el "derecho de todo cristiano y todo musulmán a visitar los lugares santos" y en la necesidad de "hacer de Jerusalén un lugar abierto a todas las comunidades religiosas". Y concluyó: "Visitar a un preso no significa simpatizar con el carcelero".


En su cuenta de Twitter, el diputado Ashraf Rifi acusó por su nombre a Hezbolá de estar detrás de los abusos sufridos por el obispo Hage. "Como es habitual, Hezbolá utiliza el tribunal militar para enviar mensajes de intimidación", escribió, diciendo que la detención del obispo tenía "la intención de enviar un mensaje a la Iglesia que se aferra a la soberanía libanesa". "La Muammaa (el eje sirio-iraní-hezbolái) se alimenta de acusaciones contra los cristianos que son agentes suyos, contra los suníes a los que equipara con los fundamentalistas del grupo Estado Islámico y contra los chiíes libres a los que considera dependientes de las embajadas", añadió. Expresó su solidaridad con Monseñor Hage, así como con el Director General de Licitaciones, Jean Ellieh, que ha sido demandado por difamación por haber denunciado irregularidades en las decisiones oficiales relacionadas con las licitaciones.


El ex diputado Misbah Ahdab, también indignado por el trato dado al prelado, consideró su detención como "una consecuencia inevitable del desvío de la función primordial del poder judicial, que se supone debe defender la justicia, en beneficio de un ajuste de cuentas político, llevado a cabo por un grupo que controla el país por la fuerza de las armas".


En su cuenta de Twitter, escribió: "Las fuerzas soberanistas tienen el deber de impedir el socavamiento de lo que queda de las instituciones del país y de detener el colapso. "Todo el mundo es responsable a este nivel", añadió.

 

Texto original en francés: L’affaire Hage: "L’interpellation de l’évêque est politique



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