Search
  • Parroquia Maronita de San Chárbel

Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz

Por: Nashla M. Boustani

Miembro de maronitas.org


El 14 de septiembre la liturgia maronita comienza el Ciclo de la Santa Cruz que se abre con la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz.


Icono de Constantino y santa Elena portando la Santa Cruz

Celebrar el madero del tormento en que murió nuestro Redentor podría parecer una locura en un primer momento, pues ¿cómo es posible que alguien se goce en el instrumento de suplicio, martirio y muerte de un ser querido?; y en un segundo momento podría parecer un escándalo, en cuanto que sería como poner en el centro de la vida el dolor y el sufrimiento al que el ser humano siempre rehuye.


San Pablo así lo expresa:

«(...) nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos, necedad para los gentiles» (1 Cor 1, 23).

Tanto el escándalo como la locura que produce la Santa Cruz –actitudes comprensibles humanamente hablando– no consideran la magnitud del pecado que rompió la unidad entre las criaturas y el Creador.


El pecado, en cuanto ruptura con lo divino, daña –¡denigra!– a la naturaleza humana.

Dios, en su plan de salvación, contrapone esa denigración con su humillación, o kenosis (anonadamiento) en griego.


El abajamiento de Dios, según la tradición siríaca, toca lo más profundo del infortunio humano, es decir, el sufrimiento y la muerte. No escatima con asumir esa desventura a fin de identificarse –hacerse uno con la humanidad– y alcanzar una muestra de la total comprensión y entendimiento divino hacia lo humano.


No se trata de un consuelo a lo distante, sino de un acompañamiento en la desgracia, con la clara resolución de agraciarla, de llenarla de gracia y sacar del fango a una humanidad enlodada. Penetra hasta el fondo del pozo de la desdicha humana para sacarlo de ahí. Desde esta perspectiva la Santa Cruz no se mira más como una desgracia, sino como la soga que es lanzada al fondo del pozo para que el caído en él pueda salir sano y salvo.


La Santa Cruz libera del pecado, rescata al pecador y llena de gracia, para convertirse en medio de salvación y puerta del cielo. Exaltar la Cruz es una forma de agradecer a Dios su redención. Levantar la Cruz de Cristo es elevar la mirada del hombre hacia Dios, es poner sus ojos en la eternidad y trascender a este mundo tan marchito por la podredumbre del pecado.


Y así lo canta la liturgia maronita en este significativo día:


«Hoy lo celebramos con himnos y alabanzas, diciendo:
»¡Bendito seas, oh madero de la Santa Cruz, porque borraste el pecado de Adán, y devolviste a los desterrados su heredad!
»¡Bendito seas porque reconciliaste el cielo con la tierra!
»¡Bendito seas porque diste cumplimiento a los oráculos de los profetas, e iluminaste las revelaciones de los apóstoles; coronaste a los mártires por su fe, y ensalzaste a los confesores por sus victorias!» (de la Oración del Perdón de la Misa del 14 de septiembre).

En esta brevísima exposición quisiera señalar tres propósitos: agradecer la acción divina de la Redención, vivir bajo la bendición de la Santa Cruz, y luchar por evitar el pecado y hacer el bien.


hashtag: #maronitas #santacruz




Derechos reservados ®

Parroquia Maronita de San Chárbel

Diseñado por iChárbel.digital

Cantos Maronitas