top of page

«Los discípulos no entendieron esta palabra»



maronitas

San Pedro Crisólogo (c.406-450)

Obispo de Rávena, Doctor de la Iglesia

Sermón 108


Escuchen lo que el Señor pide: “Aunque no reconozcáis mi divinidad, reconoced mi humanidad. Mira tu propio cuerpo, miembros, entrañas, tus huesos y sangre en mí.

Si, pues, lo que es de Dios os llena de temor, ¿seguramente debéis amar lo que es vuestro?


¿Pero acaso la enormidad de mi Pasión, provocada por vosotros, os cubre de vergüenza? No tengas miedo. La cruz no fue mortal para mí sino para la muerte. Esos clavos no me traspasaron con dolor sino con un amor aún más profundo por ti. Esas heridas no fueron causa de gemidos sino que te permitieron entrar aún más en mi corazón. El águila extendida de mi cuerpo no aumentó mi sufrimiento sino que te abrió mis brazos en refugio. Mi sangre no se me ha perdido, sino que se ha conservado para vuestro rescate (Mc 10,45).


“Venid, pues, volved a mí y reconoced a vuestro Padre, mientras le veis devolver bien por mal, amor por la burla y, por heridas tan grandes, una caridad mayor”.

17 visualizaciones0 comentarios

Comentários


bottom of page