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"Preparad el camino del Señor"


#maronitas
San Francisco de Sales

San Francisco de Sales (1567-1622)

Obispo de Ginebra y Doctor de la Iglesia

Sermón para el cuarto domingo de Adviento


Ya que nuestro divino Salvador está tan cerca, ¿qué debemos hacer para prepararnos para su venida? San Juan Bautista nos enseña: «¡Arrepentíos! —dice—, derribad esos montes de soberbia, llenad esos valles de pereza y pusilanimidad, porque la salvación está cerca.» Los 'valles' no son otra cosa que el miedo que, cuando se hace demasiado grande, lleva al desánimo. La vista de los grandes pecados que hemos cometido trae consigo una conmoción y un miedo que hiere el corazón. Estos son los valles que tenemos que llenar con confianza y esperanza por la venida de nuestro Señor.


«Bajad los montes y las colinas»: ¿qué es esto sino presunción, orgullo y autoestima, que es un obstáculo muy grande para la venida de nuestro Señor, que suele humillar y abatir a los soberbios, porque penetra hasta el fondo de la nuestros corazones para descubrir el orgullo escondido dentro de ellos. “Aplanad los caminos, enderezad los caminos torcidos para que queden llanos”. Es como si dijera: “Deshazte de todas esas intenciones dudosas para que no tengas sino la de agradar a Dios haciendo penitencia, que es la meta a la que todos debemos tender”.


Enderezar el camino, allanar vuestros sentimientos con la mortificación de vuestras pasiones, inclinaciones y aversiones. Oh, qué cosa tan deseable es esta ecuanimidad de mente y sentimiento; ¡Cuán fielmente debemos trabajar para adquirirlo! Porque somos más cambiantes e inconstantes de lo que se puede decir. Se encuentran personas que en un momento, estando de buen humor, serán de conversación agradable y alegre; sin embargo, mire hacia el otro lado y los encontrará tristes e inquietos; en suma, los caminos tortuosos y desiguales deben enderezarse para la venida de nuestro Señor.

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