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Su Excelencia el Arzobispo Georges Assadourian:

El Patriarcado se comprometió a restaurar 200 casas en la afectada Beirut


El texto original fue publicado en MECC del 30 de octubre de 2020. Traducción y publicación por Maronitas.org con la autorización expresa y petición de The Middle East Council of Churches.


Reporte de Huguette Salameh

Su Excelencia el Arzobispo Georges Asadourian, Vicario Patriarcal de la Iglesia Católica Armenia

En el momento en que la explosión tuvo lugar en el puerto de Beirut se dirigía al Patriarcado en Achrafieh-Jeitawi. En menos de segundos, en una abrir y cerrar de ojos, el arzobispo comenzó a transportar en su coche a los heridos al hospital.


Su Excelencia el Arzobispo Georges Asadourian, Vicario Patriarcal de la Iglesia Católica Armenia narra las trágicas horas que siguieron a la explosión y lo que vino con ella de tragedia, miseria y dolor que desgarró a los ciudadanos de Beirut, al pueblo libanés y a todos los que aman al Líbano en todo el mundo.

Habló de la rehabilitación de las casas y de la gente, del llamamiento de Beirut, de las necesidades de la Iglesia Católica Armenia. Esta entrevista tuvo lugar en su oficina en el Patriarcado de Achrafieh que también está muy dañado.


“Crecimos con el concepto de que el pueblo armenio siempre está unido sin importar dónde esté”

Aproximadamente tres meses después de la explosión, el arzobispo Assadourian dice: «Me encontré corriendo por las calles y los hospitales buscando a mis amigos, familiares y niños heridos de mi diócesis. Seguí ayudando en el hospital hasta alrededor de las 3 de la mañana. Barrí los vidrios y removí los escombros; también ayudé a limpiar los estacionamientos que se convirtieron en un espacio para recibir a cientos de heridos y lesionados. Incluso recibí una llamada de los Estados Unidos pidiéndome que salvara a una anciana atascada en el balcón de un hospital debido a la gravedad de la explosión».

Los niños de la diócesis y de la región de Achrafieh en concreto, conocen a Su Excelencia desde 1987, durante la guerra, en donde solía servir a su diócesis; incluso preparó un pequeño camión para recoger la basura y distribuir gas, agua y comida caliente.


Assadourian continuó: «Nosotros, como la Iglesia Armenia tenemos mucha fe en nuestros hijos, siempre están dispuestos a apoyar a los más débiles. El genocidio que tuvo lugar contra los armenios nos unió. Así es como fuimos criados. Los armenios siempre son solidarios sin importar donde estén. La prueba es lo que está sucediendo hoy en la guerra contra el Karabaj, en donde todo el pueblo armenio está unido para defender a su patria y a sus hermanos, y para apoyarlos de todas las formas posibles".


“Nuestra presencia en el Líbano es la base de nuestra existencia y de nuestro futuro, por eso destacamos la importancia de la juventud”


Más tarde Assadourian habló de la operación de ayuda a los ciudadanos de Beirut afectados y revela que el patriarcado se encargó de restaurar 200 casas de la diócesis que fueron destruidas por la explosión.

Desde el primer día, nos dirigimos a las calles destruidas y visitamos a la gente para, al menos, ayudarles a restaurar sus puertas y entradas principales, a fin de que sus familias pudieran dormir seguras lejos de los robos y del peligro.

Esto se suma a «las iglesias que fueron muy dañadas, incluyendo la Gran Catedral en la plaza de Al-Dabbas en Beirut, la sede del Patriarcado en Achrafieh, las iglesias de Bourj Hamoud y Zalka. La restauración de esas iglesias se aplazará hasta después de la restauración de las casas de las familias antes de que llegue el invierno».


Continúa: «Desde el comienzo de la crisis económica, casi desde la Navidad pasada, empezamos a ofrecer un almuerzo diario a unas 200 familias. Cocinamos y distribuimos las comidas en Bourj Hammoud y sus alrededores. También distribuimos raciones de alimentos, una vez al mes a aproximadamente 850 familias. Nos faltan medicamentos, especialmente en las circunstancias excepcionales impuestas por la pandemia del coronavirus, para los ancianos que no tienen ningún apoyo financiero. Aquí es donde encontramos importante intervenir para proporcionar tratamiento y a veces intentamos asegurarles el acceso a los hospitales.


Siempre agradecemos a Dios por su bendición, tenemos una bendición mayor hoy en día encarnada por la solidaridad entre las Iglesias de Beirut y el Consejo de Iglesias del Oriente Medio, que se organizó creando un Comité Ecuménico para el alivio de Beirut, y tuve el honor de unirme a este comité con mi iglesia.


La tragedia del puerto causó mucho dolor, pero agradecemos a Dios que unió a la gente y encendió la llama de la caridad entre ellos».


Assadourian también añadió, con respecto al sufrimiento de los pueblos del Oriente Medio y el precio que pagan cada vez por permanecer en su Patria: «estamos invitados a ser testigos en este Oriente, y a ser testigos de la inevitabilidad de la presencia cristiana. Por lo tanto, nuestra presencia como pueblo armenio en el Líbano es la base de nuestra existencia y de nuestro futuro, por lo que destacamos la importancia de la presencia de los jóvenes en el Líbano y tratamos de demostrarles que “no hay ningún lugar mejor que el Líbano” y se darán cuenta de que cuando experimenten la vida en el extranjero, donde encontrarán valores humanos, pero hallaran, por otra parte, una dolorosa ausencia de valores religiosos y espirituales. Estos valores espirituales son el mensaje de la Iglesia en el Líbano, donde estamos dando testimonio al mundo de lo que significa ser cristiano».

“El Consejo de Iglesias del Oriente Medio demuestra cada día que nuestra solidaridad fortalece la esperanza y la fe de los cristianos del Medio Oriente”


«Y ustedes, como Consejo de Iglesias del Oriente Medio, reúnen a las familias cristianas y demuestran a todos que nuestra solidaridad fortalece la esperanza en los corazones de los cristianos del Medio Oriente, y confirma que el servicio a los demás es la fuente de felicidad y de paz para las familias a las que ayudan».


«El Señor trabaja a través de ustedes y con ustedes –dice a nuestros hermanos y hermanas–, la Iglesia y el Consejo de Iglesias están reunidos, para cuidarlos, ayudarlos y reconstruir sus casas. Muchos de los que recibieron raciones de comida lo consideraron como un consuelo en el nombre de Cristo. Ustedes trabajan en nombre de Cristo, que les dio la gracia de trabajar y sembrar esperanza. Además, el problema no es cuando nos caemos, sino cuando no nos esforzamos por levantarnos de nuevo».


En cuanto a las necesidades más importantes que espera que los ciudadanos necesiten en el futuro, Su Excelencia el Arzobispo Assadourian concluye: «hoy la gente necesita toda clase de ayuda, y esperamos que se les ayude, especialmente en la reconstrucción de sus casas dañadas por la explosión de Beirut. Notamos que lo que también es importante es asegurar la educación de nuestros niños, por lo que Su Beatitud el Patriarca Gregoire Gabroyan decidió asegurar 2/3 de las matrículas de nuestras escuelas. No podemos permitir que nuestros niños vayan a escuelas no armenias en las que pierdan su lengua armenia y los valores espirituales y religiosos en los que estamos deseando educarlos.

Sin embargo, nuestras escuelas se enfrentan a dificultades para hacer frente a la crisis económica actual, por lo que hemos decidido recoger donaciones para el año académico 2020-2021. Está prohibido que nuestros niños no vayan a la escuela o asistan a cursos en línea».


Communication and Public Relations Department



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