El rosario más grande del mundo está siendo construido en el Líbano.






Un rosario de 600 metros de largo está ya en sus etapas finales de construcción en el Líbano.

La construcción, inició hace quince años, cuando un grupo de libaneses planearon construir el rosario más grande del mundo para rezar por la paz y el Líbano.

Ahora ya está en su fase final, tendrá 600 metros de largo y 59 capillas, cada una de cinco metros de largo y 3,5 metros de ancho.

Ubicado entre las ciudades de Deir El Ahmar y Beshouat, en la región de Bekaa, este ya es considerado el rosario más grande del mundo. Cada una de las 59 cuentas de este inmenso Rosario son en realidad capillas, de cinco metros de largo por 3,5 de ancho, en las que los fieles podrán peregrinar a través de ellas recitando la oración mariana.



Rosario iluminado

Apenas concluida la obra, el Rosario más grande del mundo, con los seis Padrenuestros y 53 Avemarías del Rosario, será iluminado durante las noches, siendo visible desde el Cielo.

Este gran Rosario fue construido a unos treinta kilómetros de Siria. La construcción llevará a los peregrinos a la Cruz de la Resurrección y a un gran auditorio destinado a las celebraciones. Debajo de la Cruz habrá una capilla dedicada a la oración ante el Santísimo Sacramento.



Historia del rosario más grande del mundo

La idea de construir un Rosario de estas proporciones nació en 2006, año de la guerra entre Israel y el país de los Cedros. Mientras que un joven libanés fue arrestado por error mientras peregrinaba en Medjugorje, Bosnia y Herzegovina.

Pidiendo la intercesión de Nuestra Señora por su liberación, sintió la inspiración de crear un santuario mariano. Tras su liberación, recaudó fondos para poner en marcha el proyecto. En 2008 se inició la construcción en terrenos pertenecientes a la Orden Libanesa Maronita.


Un espacio de diálogo

Este trabajo extraordinario continúa mientras el Líbano atraviesa una crisis económica muy grave. Pero para los cristianos que apoyan el proyecto, es importante llevarlo a cabo. En esta región inestable del mundo -el sitio está a unos treinta kilómetros de la frontera con Siria- el santuario quiere orar por la paz y la unidad en el Líbano.

Además, la tierra en la que se construye el rosario domina el norte del valle de Bekaa, donde ahora residen muchos musulmanes chiítas. “Podemos ver que la Virgen María atrae a muchos musulmanes”, explica monseñor Hanna Rahme, arzobispo de la diócesis de Baalbek-Deir El Ahmar, sobre la que se encuentra el rosario gigante. “Así que también es una manera de construir un puente entre nuestras comunidades; que este santuario se convierta en un espacio de diálogo gracias a la Virgen María”, añade.




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