Palabras de Mons. Juan Habib Chamieh en la Misa de desagravio


Durante la misa de desagravio que celebró el domingo 26 de septiembre de 2021 S.E.R. Mons. Juan Habib Chamieh Eparca Maronita de la Argentina, pronunció unas sentidas palabras sobre los lamentables hechos ocurridos respecto a la profanación de la hermosa Catedral Maronita de Buenos Aires.


#maronitas, #argentina
Mons. Juan Habib Chamieh, o.m.m., eparca maronita de la Argentina


II DOM. DEL TIEMPO DE LA SANTA CRUZ

“Dios salvará al que persevere hasta el fin” (Mateo 24,1-14).


Tiempo de la Santa Cruz


Según el rito maronita, estamos en el Tiempo de la Santa Cruz. En este tiempo se venera, no específicamente la Cruz de la pasión sino la cruz gloriosa de la segunda venida de Cristo, la cruz que apareció al emperador Constantino y se le dijo “con esto signo vencerás”. La cruz es el signo del triunfo del cristiano sobre el mal y los malignos.

En las 7 semanas, de este tiempo, se leen dos capítulos del evangelio de Mateo: 24 y 25, que tratan de tres temas principales: descripción del fin del mundo (24,1-36); exhortación a la vigilancia (24,37-25,30) y juicio final (25,31-46).


Que respectivamente significan: que el mal en el mundo tendrá fin, y triunfará al final quien persevere hasta el fin (evangelio de hoy); tenemos que estar siempre preparados con las buenas obras a nuestro final, porque nadie sabe cuándo viene su hora; y todos vamos a ser juzgado por Dios, creyentes o no, según un solo criterio, él del amor al prójimo, nuestro hermano en la humanidad, y el santuario más sagrado de Dios.


Queridos hermanos hoy vamos a celebrar una misa especial: Misa de desagravio, para reparar la profanación del cuerpo eucarístico de nuestro Señor y Salvador Jesús.


Quiero dar la bienvenida:


  • al Dr. Juan Luis Manzur, felicitarlo por su nuevo nombramiento como Jefe de Gabinete de Ministros de la Nación Argentina, rezar por el éxito en su nuevo cargo. Agradezco también su amable visita, el viernes pasado, al Colegio y la Catedral de San Marón, que sufrió un robo y la profanación de la Santa Eucaristía, y valoro mucho su presencia con nosotros hoy. ¡Esta casa, es su casa!

  • a su Excelencia Señor Johnny Ibrahim, Embajador extraordinario y plenipotenciario del Líbano en Argentina, por su grata presencia.

  • al Señor Federico Pugliese, Director General de Entidades y Cultos de la Ciudad de Buenos Aires.

  • a todos los Padres, diáconos y presentes en esta Santa Misa de desagravio.


¿Qué pasó?


En la madrugada (2.40 horas) del viernes pasado, 24 de septiembre, nuestra Catedral maronita, sufrió un robo y un acto de agravio al Santísimo Sacramento.


Los ladrones forzaron una puerta lateral, entraron por una ventana, y se llevaron altoparlantes, crucifijo y candelabros del altar, barandas de bronce, y robaron reliquias de santos libaneses, san Charbel y santa Rafqa, de mucho valor religioso para la comunidad.


Los autores del robo, cometieron un acto de profanación cuando violentaron el sagrario, se llevaron el copón y tiraron las hostias consagradas en el piso.


El Padre Paul Habbouche, Párroco de la Catedral, entró por la mañana a la Iglesia, como de costumbre, para rezar el oficio matutino, y se enfrentó al caos producido.


El robo ha quedado filmado por cámaras de seguridad. El caso está en manos de la fiscalía, esperando los resultados de la investigación.


¿Qué quiere decir una misa de desagravio (reparación)?


El acto de desagravio tiene sentido, porque a Dios se le puede hacer daño. Esto es un misterio, porque Dios no es impasible. Si fuera así, entonces no tendría sentido el acto de reparación. Nuestro Dios es amor, es un Dios que ama y siente dolor por lo que hacemos mal. De ahí, nace la intención de aliviar al Amado, reparar su sufrimiento, compensar lo que se ha hecho mal, por parte de otros o por nuestra parte.


Y como, no hay nada mayor, que podamos ofrecer a Dios, para compensarle, que el mismo sacrificio de su Hijo Jesús, la misa de desagravio consiste esencialmente en celebrar la Eucaristía con la intención de reparar.


Con nuestra unión en la oración reparamos la profanación


Quiero agradecer a la Conferencia Episcopal Argentina, y en modo especial a su Presidente Mons. Oscar Ojea, que tras comunicarle la noticia del robo de la Catedral y de la profanación del sagrario y del Santísimo, no tardó él, ni el Secretario General, Mons. Carlos Malfa, en enviar a los obispos miembros de dicha Conferencia y a la prensa, un mensaje que expresa solidaridad con la comunidad Maronita.


Agradezco a todos los obispos latinos y orientales de Argentina, que se unieron con nosotros en la oración, implorando la misericordia divina para la reparación de tan sentido daño y dolor.


Les comunico también que ayer nuestro Patriarca Maronita, Cardenal Bechara Pedro RAÍ (con los obispos maronitas de todo el mundo también) que, al enterarse de lo sucedido, mandó un mensaje de cercanía a los Padres de la Catedral, lamentó el hecho de la profanación del Santísimo y me informó que celebrará la Santa misa del domingo (hoy), a las 10 de la mañana (hora del Líbano), desde su sede estiva de Diman, para la reparación del ultraje a la Eucaristía, misa que será trasmitida por el Facebook del patriarcado en todo el mundo.


En nombre de Mons. Charbel Merhi, el primer obispo de la Eparquía, de los Padres de la Congregación de los Misioneros Libaneses, de todos los padres y los fieles de nuestras parroquias en Argentina (en Buenos Aires, Ciudad y provincia, en Tucumán y en Mendoza), quiero agradecer a la Comisión Episcopal de ecumenismo y diálogo interreligioso de la CEA y la Comisión Ecuménica de Iglesias Cristianas en la Argentina (CEICA), a las instituciones de la Colectividad y a todas las personas presentes y ausentes que nos expresaron su profunda tristeza y manifestaron su solidaridad.


Quiero, en este sentido, trasmitir unas palabras de una persona de la Comunidad, que, para mí, expresan muy bien el sentir de muchos: “Nos duele el alma. Ese celestial Sagrario (templo de San Marón) nos vio, crecer, amar, reír, llorar, bautizar a nuestros seres amados, lamentamos que nos hayan robado una parte de cada uno de nuestros corazones. Hoy más que nunca debemos estar unidos. Que Dios haga justicia”.


Intenciones


En esta santa Misa, agradecemos a Dios, por mantener a salvo a nuestros queridos Padres de la catedral, P. Paul Habbouche, y P. Philippe Khazen.


Pedimos a Dios por la conversión y misericordia de los autores del robo y de la profanación. No sabemos cuál fue su intención principal: ¿robar o profanar?; desconocemos el motivo fundamental: ¿robar para sobrevivir? o ¿robar y profanar para expresar odio hacia Dios y su Iglesia?; ignoramos si pertenecen a una organización extremista anti-eclesial o no.


En todo caso, no estamos acá para condenar o inculpar a nadie, pero si, para pedir que se haga justicia, se ponga fin al vandalismo y a la profanación de nuestras Iglesias.


Sí, nos duele mucho la profanación de nuestras “cosas sagradas”, pero nos entristece más, ver que la persona humana, el templo más sagrado de Dios, queda indefensa, viene agredida y humillada, y nadie le presta atención. Rezamos por una sociedad argentina más justa y atenta al dolor y al valor de sus miembros. Porque Dios pide “misericordia y no sacrificios”.


Por la intercesión de la Virgen María, Nuestra Señora del Líbano y nuestros santos Patronos: San Marón, San Juan Marón, y San Charbel, rezamos para que protejan a la Iglesia Maronita y a todas las Iglesias, de todo mal y de todo peligro.


Recemos por nuestra colectividad en Argentina, para que se fortalezca día tras día en la unión de sus miembros e instituciones, se mantenga en la fidelidad a las tradiciones de sus padres y abuelos y, sobre todo, para que crezca en la santidad y la gracia de Dios. Amén.

92 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo